martes, 16 de octubre de 2018

Ebro Foods: ¡enséñame la pasta!






 Entre las empresas españolas en las cuales no he invertido nunca y que, al parecer, son buenas por sus dividendos, está Ebro Foods. Hay mucha gente a la que le gusta la compañía. Yo siempre he sido más de Viscofan; no son lo mismo, pero están relacionadas con la alimentación, de ahí que siempre hiciera la relación mental "no tengo Ebro Foods, pero tengo Viscofan".

 Pues bien, he aquí un análisis breve sobre lo buena o mala que es Ebro Foods para inversores en dividendos para el largo plazo. Como soy escéptico respecto a Ebro, he mirado en los números de 2007 a 2018 en busca de respuestas. De momento, lo único claro es que necesito ver que Ebro Foods gana dinero suficiente para darme dividendos crecientes en el futuro.

 Como Tom Cruise en "Jerry McGuire", yo también digo aquello de "¡enséñame la pasta!".

 DATOS NORMALES

 Primero veremos una gráfica donde se pueden ver algunos datos históricos de Ebro Foods que creo que son muy relevantes respecto a la marcha del negocio.

 Los datos los he cogido de los "papeles grises" de la CNMV.

 Los datos históricos son estos:



 Como vemos, los datos son normales, en sentido general. Aunque se puede hablar varias cosas sobre ellos.


 ANÁLISIS DE LOS DATOS

 Al mirar los datos históricos (2007-2018e) podemos observar en primer lugar que las ventas de Ebro Foods han vuelto a la senda ascendente tras un período 2007-2013 donde la empresa vendió más o menos lo mismo, con sus altibajos. De hecho, en posible que en 2018 obtenga ventas récord.

 Otro dato muy interesante radica en la Deuda Neta, que ha bajado a casi la mitad desde 2007, a pesar de las adquisiciones que ha realizado Ebro Foods en los últimos años.

 El problema llega al mirar los flujos de caja. Irregulares en cuanto a Cash Flow Operativo (CFO), que luego se trasladan al Free Cash Flow (FCF) y, cómo no, a los dividendos. Seis de los once años reflejados el FCF está por debajo de 100 millones, que sería una cantidad idónea para poder pagar los 0'57€ con holgura y seguir aumentándolo por encima de la inflación sin preocupaciones. Cierto es que, con menos de 154 millones de acciones que tiene Ebro, la compañía solo necesita más de 87 millones de euros de FCF para pagar su actual dividendo, siempre y cuando no tuviera minoritarios a los que pagar también.

 Dado que el FCF de los 11 años analizados ha sido superior a los dividendos pagados en ese período, la empresa no tiene problemas reales para pagar a sus accionistas, si miramos el histórico.

 Para terminar este apartado, señalar que la empresa ha acusado ciertos gastos extraordinarios en el primer semestre de 2018 que quizás, de no haberse producido, habrían subido el CFO en este 2018. Incluso con un CFO de 200 millones, el FCF sería de 90 millones y daría para pagar los más de 87 millones del dividendo anual de forma muy justa. De hecho, si tienen que pagar dividendo a los minoritarios, lo mismo no les basta con esos 90 millones.


 GASTOS EXTRAORDINARIOS

 Por breve que sea este análisis, no estaría completo si no se reconociese que este 2018 ha presentado dificultades para Ebro Foods a nivel de costes dado que las materias primas se han encarecido mucho, como señala la empresa en la Presentación de los resultados del primer semestre. También han hablado de importantes costes logísticos en EE.UU. y de gastos industriales en la puesta en marcha de nuevas líneas microondas en EE.UU. y España.

 Entiendo que estos gastos son sobre todo conyunturales, con lo que ya nos centremos en el BPA, o seamos más de ver el FCF, los resultados deberían mejorar en no muchos trimestres.

 Mantengo mi negativa a invertir en Ebro Foods, pero lo hago consciente de que ahora mismo están pasando por dificultades puntuales.


 LOS DIVIDENDOS

 El histórico de dividendos (2007-2018) es bueno, pues con cargo a 2007 pagó 0'36€ y con cargo a 2017 pagó 0'57€. Es más de un 58% de crecimiento en 10 años.

 No obstante, los últimos años el dividendo no está creciendo a un ritmo adecuado:


 Podemos ver cómo el dividendo de 2017, que se ha pagado en 3 veces durante este 2018, ha sido el mismo que en el año anterior. ¿Por qué ha ocurrido esto? Si miramos los flujos de caja de 2016 y 2017 advertimos que los dividendos han sido superiores al FCF, y eso no es bueno. Además, el FCF de este año seguramente tampoco dé para pagar el dividendo de 2018 (a ingresar a sus accionistas durante 2019).

 Está claro que Ebro Foods debe intentar ganar más dinero si quiere remunerar a sus accionistas sin tener que recurrir a nada de deuda.


 ¿COMPRAMOS EBRO FOODS POR DIVIDENDOS?

 El viernes 12 de octubre Ebro Foods cotizaba a 17'66€ a cierre de mercado. Y su dividendo actual es de 0'57€. Como es obvio, si compráramos a ese precio esta semana, la RPD inicial sería del 3'23%. Baja para ser española, pero razonable para una buena empresa. Ningún problema aquí.

 Respecto a la sostenibilidad del dividendo, los años 2016, 2017 y 2018 (lo esperado) muestran que el FCF ha sido, y será, insuficiente para pagar los dividendos de los últimos años. Con buen criterio, la empresa ha decidido congelar el dividendo (0'19€ cuatrimestrales), máxime cuando Ebro Foods sigue adquiriendo empresas. No conviene que la deuda se dispare mientras se remunera a los accionistas de forma insostenible.

 Y en lo referente al crecimiento futuro del dividendo, dudo que la empresa tenga prisa en subir el dividendo de nuevo. Lo lógico sería que en 2019 mantuviese el dividendo igual. A partir de 2020, y según vayan los beneficios de 2019 y años sucesivos, ya se verá si la compañía sube más o menos el dividendo. Yo creo que sí lo subirá por encima de la inflación durante lo próximos años: las adquisiciones deberían darle resultado y el capex debería normalizarse, pues 110 o 120 millones en esta partida lo veo más una anomalía que una realidad permanente. Un CFO de 200 millones y un Capex de 100 millones es factible.

 Lo que no espero es grandes crecimientos del dividendo en el futuro.

 Yo tengo una lista extensa de candidatas a compra para este mes de octubre. Y esa lista siempre está abierta a nuevas incorporaciones. Sin embargo, Ebro Foods no va a entrar en esta lista en el corto plazo, me temo. Su dividendo inicial (no muy alto), más el estancamiento de su crecimiento (del 4'70% anual compuesto en los últimos 10 años, 2007-2017; y del 3'50% anual compuesto en los últimos 5 años, 2012-2017), más la insuficiencia del FCF (2016-2018e) para pagar los dividendos últimos, hacen que yo prefiera mirar a otras empresas.

 Obviamente, cualquier persona debe invertir o no en Ebro Foods según sus propios criterios racionales, no en base a este análisis mío. Además, hay que recordar que otras personas ya han analizado antes que yo Ebro Foods, y de manera más extensa. Por ejemplo, en la web de "Invertir en Dividendos", en el "Blog del inversor" o en "ElDividendo".


 ¿ESTÁ BARATA EBRO FOODS?

 Hay quien le gusta hablar de barato o caro usando el BPA y el PER. Desde este punto de vista, el PER 2018e de Ebro Foods sería de máximo 14'13x si suponemos un BPA mínimo de 1'25€ para 2018. Es un precio barato, o por lo menos justo, para una empresa que tiene buenos números en conjunto y que debería seguir creciendo, a mayor o menor ritmo.

 Yo soy más de P/FCF o de EV/FCF. Por P/FCF tenemos que Ebro Foods, que cotizaba a unos 2.700 millones a cierre del 12 de octubre, y un FCF 2018e de 40 millones; saldría entonces un P/FCF de 67'5 veces. Exageramente caro. Y por EV/FCF serían 80 veces, dada la deuda neta que tiene.

 Pero en el FCF de 2018 hay algo de trampa, pues en muy bajo respecto a otros años. Lo normal es que en 2019, sin irse más lejos, vuelva a niveles de 80-100 millones. Incluso en 2018 no sería raro que esos 40 millones se queden cortos, pero hasta dentro de 4-5 meses no lo sabremos. Para un FCF de 100 millones, por ejemplo, el P/FCF sería de 27 veces, lo cual sigue siendo muy alto; y por EV/FCF se iría a las 32 veces.

 Que Ebro Foods esté a 27 veces según FCF no significa gran cosa en sí. Para mí es importante; para otra gente no tanto. El crecimiento de dicho FCF en los próximos años, si es elevado, justificaría pagar esos altos múltiplos. Yo lo veo como un motivo más para no invertir en ella, porque no veo ese gran crecimiento. Aquí reconozco cierta influencia de la conferencia que escuché a Javier Ruiz (Horos Asset Management), que le gustaba pagar EV/FCF entre 11 y 18 veces. Por otro lado, yo ya venía viendo en empresas de EE.UU. que me gustaban unos P/FCF de 20 veces en los últimos meses, lo cual me hizo verlo como un "precio razonable".


 CONCLUSIÓN

 Este breve análisis ha servido, en mi opinión, para señalar que el dinero que gana Ebro Foods no me parece suficiente para animarme a invertir en ella, así como posibles problemas de los cuales no sean conscientes algunos inversores. La empresa es buena, sabe controlar la deuda a pesar de las adquisiciones y raro sería que su dividendo no siguiera creciendo. No obstante, prefiero otras empresas donde poner mi dinero.

 Por último, recordar -como siempre- que no estoy recomendando a nadie comprar, mantener o vender Ebro Foods.


 DESPEDIDA

 Lo dejo aquí. Podéis comentar vuestro opinión sobre Ebro Foods en los comentarios de esta entrada, aparte de compartir en redes sociales la susodicha.

 En la próxima entrada no sé exactamente de qué hablaré. De las últimas microcompras, o quizás os dé una buena noticia, o tal vez haga mi primera recomendación. Tengo varios temas pendientes.



 Saludos y suerte con vuestras inversiones.


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