jueves, 20 de agosto de 2015

Resumen-comentario de "Padre Rico, Padre pobre" de R. Kiyosaki (3a parte)


 Y hoy llegamos a la última entrada dedicada a "Padre Rico, Padre Pobre".



 No es fácil empezar a dar mi opinión personal sobre un libro tan rico en sabiduría, según mi parecer; por ello, empezaré por uno de los puntos más interesantes para mí: la autodisciplina.

 La autodisciplina, en cierta manera, lo es todo cuando hablamos de Ingreso Pasivo. Se tarda mucho tiempo (la mayoría de las veces) en crear una buena base de Activos y en generar el Ingreso Pasivo necesario para lograr la Independencia Financiera. Pero no es el dinero en sí lo que te lleva a la meta, sino un método acertado y tu voluntad inquebrantable, el seguirlo sin desfallecer. Es como el ciclista que sube un gran puerto de montaña como el Alpe D'Huez o el Mortirolo o el Angliru, ha decidido subirlo y está entrenado para ello, pero si no sigue pedaleando, si se rinde, está perdido, no ganará. Las cuestas son exigentes, hay rampas de más del 10% de desnivel, pero no verás a Contador o a Froome diciendo "Hoy no tengo el día, me retiro de la competición". Adelante, nunca rendirse; si te rindes estás acabado. El hombre o mujer que es fuerte mentalmente llegará lejos, y con el Ingreso Pasivo pasa lo mismo, por éso hay que pagarse a uno mismo primero, siempre y seguir creando Activos, mes tras mes, año tras año, hasta llegar a la libertad. No es por dinero, es por tiempo y por libertad, que son dos cosas mucho más importantes.

 Otro concepto que me llegó fue el de la Carrera de las Ratas. Por mi situación personal, sé que no podré llegar a cotizar los 40 años que calculo que necesitaré, cuando pase los 60 años de edad, para poder jubilarme con el 100% de la pensión. Es por este motivo que me muevo, que busco crear Activos, la mayoría de ellos en forma de acciones con dividendos crecientes, porque sé que si no, nunca saldré de la Carrera de las Ratas. Soy un ser humano, por éso aprecio este concepto como aquello en lo que no quiero participar. Kiyosaki lo tiene claro: si eliges trabajar, tu futuro será el mismo que el de los demás, lleno de sinsabores y Pasivos; la pregunta es: ¿quieres tú éso? Yo he dicho que no.

 La predilección de Kiyosaki por los bienes inmuebles chirría mucho a sus lectores españoles, escarmentados por la crisis inmobiliaria en que muchos de ellos se han visto envueltos de manera muy negativa. Lo cierto es que en "Padre Rico, Padre Pobre" también se habla mucho de acciones. Puede resultar injusto, entonces, tener esa visión de Robert Kiyosaki como inversor/especulador inmobiliario. A mí me da igual, la verdad, lo que haga Kiyosaki con su dinero, porque lo que más me gusta de él es su método: que tu dinero trabaje por ti; ésa es la idea a tener en cuenta, no tanto el tipo de Activos que usa para ello. Y como él dice, primero aprende y luego invierte. Cada uno tiene que escoger su camino, por lo que no tenemos que criticar que Kiyosaki haga o deshaga.

 La visión de futuro que Kiyosaki, por su parte, es una cosa que siempre me ha llamado la atención. Él sabe que las cosas han cambiado y que ahora estudiar una carrera no es decisivo para tener buenos ingresos y, sobre todo, para vivir con holgura económica. Yo lo he vivido en mis carnes, y también todos esos jóvenes que tienen una carrera y cobran muy poco en sus trabajos, o se tienen que ir fuera de España. Hoy día parece que Kiyosaki no diga nada nuevo, pero es que él lo dijo en 1997. Yo le reconozco el mérito.

 Su definición de riqueza, que de hecho la coge prestada de Richard Buckminster Fuller, es sensacional también. Rico es aquel que es capaz de vivir X años si dejara de trabajar ahora mismo, y no el que tiene X millones de euros en el banco. Esto es una verdad como un templo: da igual cuanto ganemos si no sabemos administranos bien y además no hemos contruido una buena pila de Activos; y si, para más inri, tenemos un montón de Pasivos, entonces apaga y vámonos. Yo también construyo el patrimonio familiar, el de mi familia, pensando en tener reservas suficientes para sobrevivir en caso de carsh bursátil y recortes drásticos en los dividendos de mis empresas cotizadas. No todo es Bolsa en la vida.

 Respecto al Cashflow, el juego educativo de Kiyosaki, yo lo considero útil (no estoy animando a nadie a comprarlo, simplemente expongo mi opinión). Es realmente educativo y te enseña mucho sobre la creación de Activos a partir de la Deuda Buena y de la adecuada gestión monetaria. La Deuda Buena es cuando uno pide prestado para comprar un Activo. Si la inversión es buena, lo que ocurrirá es que el ROI será superior a los intereses del préstamo, por lo que con el tiempo eliminarás la deuda y te quedarás con el Activo y el Ingreso Pasivo que éste genera.

 Aunque la inversión en dividendos no es eficiente fiscalmente en comparación a otras inversiones, he de decir aquí que no me preocupa excesivamente si dentro de unos años mi familia puede vivir de mis rentas a pesar de tener que pagar X% de impuestos cada año. Como siempre, éste es mi camino; cada uno tiene el suyo.

 En algunos pasajes del libro se alude a la educación financiera de los hijos. Sólo decir una cosa al respecto: ojalá mis futuros hijos empiecen mucho antes que yo (yo empecé a los 32 años) a crear sus propios Activos. Intentaré educarlos financieramente, creo que no hay mejor regalo que podría hacerles que educarles para ser libres. Y, por pedir, me habría gustado, ¡claro que sí!, haber aprendido a manejar el dinero en la escuela; seguro que ahora tendría un mayor ingreso pasivo y habría hecho las cosas un poco mejor. Sé que hay algunos intentos de enseñar cosas útiles sobre el dinero en los institutos, pero si esas enseñanzas van a provenir de parte de los banqueros, mejor que se lo ahorren. Poner a la zorra a cuidar de las gallinas nunca ha sido buena idea.

 Una última idea que voy a señalar es la de que los Activos adquieren los lujos. Otra visión de las cosas que me parece acertadísima. Los caprichos son lo último; cuanto más tardemos en adquirirlos y más ingreso pasivo tengamos a la hora de comprarlos, menos nos costará adquirirlo. Kiyosaki no está a favor de pasar hambre ni de vestir como un pordiosero, pero tampoco de tirar el dinero.

 Y hasta aquí mi comentario sobre el libro. ¿Algo que queráis comentar del libro?

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