martes, 26 de enero de 2016

Compra de acciones




 Hoy martes 26 de enero he comprado acciones de Gas Natural, haciendo buena la intención que tenía yo este fin de semana. Bueno, realmente quería comprar el lunes, pero la orden a 17'50€ no me entrí por muy poco, y al poner otra orden a primera hora de esta mañana a 17'37€, logré hacer la compra.

 Antes de explicar por qué he comprado Gas Natural, pongo aquí el pantallazo de mi compra:


 Es cierto que tenía varias opciones para comprar, entre ellas casi todas las que había en mi punto de mira. De esa lista que puse, la que tenía claro que no iba a comprar ayer era Repsol. ¿Por qué? Porque el Brent está muy bajo, más de lo que me esperaba hace unos meses, y creo que es arriesgado meterse ahora en Repsol, máxime cuando hay mejores empresas que no están sufriendo problemas.

 Paso ahora a dar los datos que me han movido a comprar esta acción y no otra.

 Por un lado, reconozco que con Gas Natural me he equivocado, al menos en parte. La empresa gana dinero y en estos años de crisis (2007-2016) lo ha estado haciendo bien o muy bien. No considero que sea la mejor empresa de España, pero merece estar en una cartera de dividendos. Además, tuve que descartar comprar de casi toda otra empresa que tenía en mente porque:

 - Quiero rebajar mi exposición a BME y todavía puede ésta bajar más; recordemos que hay incertidumbre política y que es una cíclica.

 - El barril de Brent tan barato hace que Repsol tenga que vender activos, como vimos ayer, y las cuentas de 2015 y 2016 no van a ser buenas.

 - Enagás también la tengo muy ponderada en cartera y creo que puede ir más abajo por el tema político español.

 - Red Eléctrica, mejor por debajo por 70€ y dentro de 2 meses si se vuelven a repetir elecciones.

 - Mapfre está muy barata, pero no sé cuánto puede dañarla Brasil.

 - Apple presenta hoy resultados, pero las ventas de iPhones podrían estancarse y el dividendo apenas da un 2%.

 - Etc.

 Por otro lado, Gas Natural da un buen dividendo que es sostenible y no la tenía en cartera, por lo que miré sus números y me gustaron.

 Para empezar, no he podido basarme en los resultados 2015, pues esta empresa todavía no ha presentado dichos resultados. Lo hará en febrero. No obstante, he jugado un poco a adivino y he contemplado estos datos para 2015:

 BPA 2015e = 1'40€
 PER 2015e = 12'4x

 Patrimonio Neto 2015e = 1.500 millones
 Fondo de Maniobra 2015e = 1'3x

 Dividendo 2015 = 0'93€
 Pay Out 2015 = 66'42%

 Respecto a su deuda y su facilidad de financiarse, puedo decir que está en 16.000 millones (lo cual no es lo mejor precisamente), aunque tiene facilidad para pagar un bajo interés en sus emisiones de deuda, como demuestra la emisión de bonos corporativos a 10 años en enero de 2015 con un cupón anual del 1'375%. También emitió en 2015 bonos híbridos a pocomás del 3'3% anual y pidió un préstamo al BEI, pero de este préstamo no conocemos los intereses a pagar. Nunca lo dicen, cuando se trata del BEI.

 Por último, si hacemos un poco de historia, vemos que desde 2007 (el año 0 de la crisis) hasta hoy, Gas Natural ha mejorado muchos sus cifras. En concreto, a 31 de diciembre de 2007, capitalizaba casi 17.920 millones de euros (página 219 del Informe Anual 2007 de Gas Natural, mientras que ayer lunes 25 al cierre capitalizaba poco más de 17.612 millones (véase la ficha de Gas Natural en la web de la Bolsa de Madrid). Es decir, más o menos lo mismo en poco menos de 8 años y 1 mes.

 Pero, ¿sigue ganando lo mismo la empresa? No, y ésa en la primera buena noticia: en 2007 tenía un beneficio neto atribuible de 959 millones, mientras que en 2014 fueron de 1462 millones. Un 52'4% más. En 2015 espero un BN atribuible de 1400-1500 millones. Y su Patrimonio Neto ha pasado de 6.070 millones (2007) a 14.431 millones (9M 2015), o sea, se ha multiplicado por más de 2 veces. Por último, el efectivo neto por actividades de explotación ha pasado de 1.829 millones (2007) a 2.808 millones (2014). Más de un 53%.

 Respecto al dividendo de Gas Natural, pagó el 8 de enero su primer dividendo a cuenta de los resultados de 2015, por lo que únicamente cobraré este año el complementario de julio de 2016, que espero que sea de 0'52 o 0'53€. Dado que he comprado las acciones de GAS a 17'37€, y que espero un dividendo total de 0'93€, la RPD inicial es de 5'35%. Teniendo en cuenta el entorno de inflación casi 0% que tenemos hoy día, creo que es una buena compra.
 Esta nueva adquisición para la Cartera DR supone que la empresa que más pondera en ella, BME, baja al 17'51%, con lo cual me acerco al segundo de mis dos Objetivos para 2016: el de bajar a menos del 17% la ponderación de todas mis empresas. La pestaña de Cartera DR ya está actualizada.

 Tras esta compra, y sin olvidar mi deseo de ser prudente en el Ingreso Pasivo esperado, el Ingreso Pasivo mensual para 2016 pasa a ser de 312'18€. Como ya dije hace unas semanas, a partir de 2016 voy a ser prudentes a la hora de cuantificar el Ingreso Pasivo esperado; esto supone, por ejemplo, que en mis cálculos aparece que Gas Natural pagará 0'511€ en julio de 2016, a pesar de que es muy probable un aumento de 1 o 2 céntimos, como ya he dicho antes.

 Podéis ver el progreso en la pestaña de Meta. Por otra parte, mi liquidez disponible para futuras inversiones en Renta Variable queda sensiblemente reducida y me tendré que esperar al menos 1 mes hasta poder tener más "munición". 

 En los próximos 7 días cobraré los dividendos de Amadeus y Santander, que ayudarán un poco a aumentar la liquidez.

 Saludos a tod@s y gracias por leer esta entrada.




sábado, 23 de enero de 2016

Mario y Mariano, una semana atípica







 Tras 1 semana de inactividad en el blog, debido a mis obligaciones (trabajo y familia), vuelvo a escribir una entrada.

 En esta ocasión quiero comentar brevemente los sucesos de esta semana, que ha sido muy intensa para mí también a nivel bursátil.

 Con el Brent por debajo de los $30, me pasé toda la semana con el rifle cargado. Y poniendo órdenes el martes, el miércoles y el jueves. Me sentía como un cazador agazapado entre los arbustos a la espera de que un ave de caza apareciera en el cielo y así cobrar mi presa.

 En mi cabeza estaban varias compañías y varios precios. Cuando tenía un rato libre, miraba las cotizaciones. "Wells Fargo a $48", "Gas Natural a 17€", "Santander a 4€". "Abertis a 13€", "Mapfre a 2€", "Enagás a 25€", "Red Eléctrica quiere bajar a 70€", "Viscofán perdiendo más del 2%", "Apple a menos de PER 10"... Una sucesión de pensamientos, reflexiones y cálculos me acompañaron durante la semana mientras cumplía con mi trabajo y con mis quehaceres familiares. En medio de la vorágine de empresas que se habían puesto en mi punto de mira, caí en la cuenta de que había alcanzado una convicción, estaba seguro de algo: "Estos precios son muy buenos, propios de un mercado bajista". Una caída de aproximadamente el 30% de máximos de abril de 2015 justificaban mi pensamiento, eso y que los fundamentales de muchas empresas estaban muy por encima de su cotización.

 Puse órdenes de compra, pero no entraron. Fuí avaricioso. En el Lunes Negro salió bien con Viscofán, pero no todos los lunes son negros, ni siquiera los miércoles, aunque el 20 de enero fue uno de esos días que a los inversores nos gusta vivir, además de hacer alguna compra.

 Con un poco de suerte, el viernes a primera hora tendría la compra hecha. La liquidez me permitía decidir cuándo entrar. Pero el jueves a la hora de la comida salió a escena Némesis, esa diosa griega que castiga a los mortales por sus faltas (en mi caso, la avaricia), travestida de hombre y que es conocida entre los inversores como Mario Draghi.

 Mister Draghi, eternamente recordado por su "And believe me, it will be enough" de julio 2012, abrió las puertas a más estímulos y/o medidas no convencionales a partir de marzo. Y las Bolsas abandonaron el rojo y abrazaron el verde. Maldije sus palabras estimulantes, nunca mejor dicho, y asistí entre enfadado y cariacontecido a la orgía alcista del viernes 22. "El lunes compro", decía para mis adentros. "Tenga mucho o poco Brasil, el lunes compro acciones de una empresa".

 Mientras iba en el coche ayer por la noche, escuchando un programa económico, se produjo el golpe de teatro: la Casa Real habría dicho que Rajoy había declinado presentarse al debate de investidura. Me quedé estupefacto y cuando lo ví en un periódico online mi sorpresa no remitió: Rajoy iba a hacer una nueva demostración de cómo no arriegarse y no hacer nada bajo ningún concepto en una situación donde era imposible no actuar. 

 Entendía que Rajoy no quisiera recibir críticas de toda la oposición durante el debate de investidura, pero es que era su obligación intentarlo. Eso dejaba el camino abierto a que Sánchez intentara desde ya formar un gobierno mayoritariamente de izquierdas. Adiós a la Gran Coalición y bienvenida de nuevo la inquietud en los mercados.

 Horas antes, el político que espanta a los mercados y que dicen que va a arruinar el país, Pablo Iglesias, ya tenía una lista de ministrables que comunicar a la nación. Él vicepresidente.

 Lo que Draghi había arreglado, los políticos intentaban fastidarlo de nuevo. Mal para España, mal para los mercados, bueno para intentar comprar barato. El lunes sería otro día en la Bolsa.

 No me gusta la caza, no me gustan las armas y no me gustan los políticos españoles (en su gran mayoría), pero el lunes volveré a sentirme cazador a la espera de mi oportunidad, y será gracias en parte a ciertos políticos.

 

sábado, 16 de enero de 2016

¡Que cunda el pánico... de nuevo!




 En momentos de inquietud bursátil creo que más vale ir al grano: mucha gente piensa que nos vamos para abajo sin remisión. De hecho, y a pesar de que en su momento dije que estaba cansado de tanto anuncio del fin del mundo, lo cierto es que desde los máximos de 2015 (los 11.900 aproximadamente), la caída ronda el 26% o casi. Es curioso recordar que unas 48 horas después de publicar la entrada "Llega el fin del mundo... otra vez" ocurrió el Lunes Negro (24 de agosto de 2015).

 Esta situación es diferente: no es un día, es un mercado bajista que ya dura 9 meses en el Ibex. Miren el gráfico desde el 13 de abril de 2015 hasta hoy 15 de enero de 2016. Pero es aquí cuando tenemos dos opciones: venderlo todo, como decían algunos bancos y entendidos hace un par de días; o no vender y analizar friamente la situación.

 Yo no voy a vender nada, ésa es mi idea a día de hoy. Mañana no lo sé, pero creo que seguiré con las mismas acciones que tengo... o más. Por supuesto, puedo estar equivocado. No soy adivino. Lo que sí tengo es ojos y algo de sentido común, aparte de conocer los fundamentos básicos de los números, de ahí mi decisión de comprar en momentos de pánico.

 He aquí lo que sé, o creo saber:

 (1) El Ibex ha caído casi un 26% desde máximos anuales de 2015:



 (2) Algunas de las grandes empresas españolas (REE, Enagás, Viscofan e Inditex) han caído mucho menos que el índice en el mismo período del año:




 (3) Las cuatro empresas señaladas en (2) más Grifols, que ha caído más de un 50% en esos 9 meses (aunque debido al split del 4 de enero la caída real es de la mitad, es decir, en torno a ese 26% que ha caído el Ibex), llevan al menos 4 años aumentando su beneficio neto y su dividendo.

 (4) Dados (1), (2) y (3), ¿no sería este mes, y quizás el resto del trimestre, más una opción de comprar buenas empresas que de venderlo todo, como dicen algunos "expertos"? Ésta es la pregunta que me hago, sin ánimo de decir a nadie lo que tiene que hacer con su dinero.

 Dicho todo lo anterior, creo que es momento de reflexionar cada uno consigo mismo y pensar qué clase de inversor somos y queremos ser. Yo quiero ser aquel que compre en las caídas buenas empresas. Ahora mismo tengo liquidez. No sé dónde está el suelo, pero sé que una empresa que gane más y más cada año difícilmente valdrá menos dentro de 10 años de lo que vale hoy 16 de enero de 2016.

 Dada la situación del petróleo, anticipo que mi próxima compra es casi seguro que no será Repsol.

 Por último, disculpad la calidad de los gráficos. Yo siempre hago Print Pantalla y a veces me salen un poco borrosos los gráficos. Si buscáis en Internet podréis contrastar la información que aquí se os da.

 Mucha suerte a todos y, como siempre, inviertan en base a sus propios criterios y cálculos racionales.

Ilustración: Panic, by Stuart Miles

lunes, 11 de enero de 2016

¡Es una niña!



 Dentro de unos meses sra. DR y yo vamos a tener una niña. Mi primogénita.

 Lo normal en estos casos es estar contento, y ciertamente lo estoy. No va a haber mejor noticia en 2016 para mí, anticipo. Sé que va a ser una niña muy querida por sus padres y por toda su familia.

 No obstante, es defecto en los padres, o al menos en mi caso, mirar por el futuro de sus retoños incluso cuando estos todavía no han nacido: cómo educarlos, cómo alimentarlos, lo que queremos que sean de mayores, etc.

 Sin duda alguna, cuando hablo de la Meta que me he propuesto, pienso en el dinero suficiente para mantener a 4 personas, y una de esas personas es mi futura hija. Quien más quien menos habrá entendido ya que en un futuro hablaré con mi hija sobre el dinero y sobre el ingreso pasivo; no hacerlo sería abocarla a la "carrera de la rata" y... ¿qué padre no quiere lo mejor para sus hijos?

 Con pesar he de admitir que no es lo mismo tener un niño que una niña, ni siquiera en temas económicos. Me explico:

 La gran diferencia está en que es más fácil para una mujer caer en la "carrera de la rata". Peor aún, ni siquiera llegar a dicha carrera. Recordemos que, incluso en pleno siglo XXI, una mujer puede ser ama de casa (y sólo ama de casa) durante toda su vida, sin tener que preocuparse nunca por el dinero. El marido puede encargarse de eso. Sinceramente, esta dependencia económica es un suicidio financiero e intelectual para una mujer. ¿Qué pasa si se trunca el matrimonio? ¿Qué pasa si se muere el marido? Una mujer que no sabe de dinero ni trabaja es presa fácil para timadores y maridos despóticos.

 Pero el caso anterior no es lo más común hoy día. El progreso (por así llamarlo) y la crisis hacen que la mujer, de por sí, busque trabajar, tener su propio dinero y ayudar en casa no sólo en las tareas domésticas. Es más, al saber lo que cuesta ganar el dinero, es más fácil que no sea una despilfarradora, si bien -como pasa a muchos hombres- la ausencia de educación financiera (cuando se da) lleva a comprar muchas cosas innecesarias y a meterse en préstamos e hipotecas que imposibilitan salir de la "carrera de las ratas".

 Será mi obligación como padre, por tanto, estimular a mi niña desde bien joven en el conocimiento de la importancia del dinero: el dinero esclaviza o libera, según el uso que se le dé. La educaré en la igualdad de género y le diré que nada ni nadie debe apartarla de la libertad: debe luchar por ella porque la otra opción es trabajar más de 35 años y/o hasta los 70 años, y quizás ella busque algo mejor.

 También quiero educarla en la discreción. No hay que decir cuánto se tiene, pues en España la envidia está muy extendida, y la gente que busca timarte se cuenta por millares.

 Por supuesto, la regla número 2 acerca del dinero será: nunca te fies de los bancos ni de nadie que quiera venderte algo. La primera regla, como ya he dejado entrever antes, es: el dinero debe liberarte, no esclavizarte.

 Espero que, además de las inquietudes que pueda tener en sus primeros años de vida, hasta la adultez, no sólo estén sacar buenas notas, tener muchos juguetes, que un chico concreto se fije en tí o qué vestido me pongo el sábado noche, sino también qué puede hacer para que en el futuro, cuando tenga 30, 40 o 50 años, el trabajo deje de ser una preocupación y pueda decir NO a cualquier persona que intente aprovecharse de ella.

 Porque ésa es otra: lo sinvergüenzas que son algunos jefes con sus empleadas. Acoso sexual, bajos salarios, horas extras no remuneradas, amenazas veladas para evitar que se queden embarazadas, faltas de respeto, no considerarlas para un ascenso merecido, etc.

 En resumen: en breve no deberé simplemente velar por el patrimonio familiar, sino también por los intereses del bien más preciado de mi casa: mi primogénita. Amor tendrá más que nadie, sus necesidades estarán perfectamente cubiertas y caprichos... tendrá algunos, pero no todos los que pida.

 La verdad es que lo considero el mayor desafío al que me voy a enfrentar en mi vida.

 Un saludo y suerte a aquellos que, como yo, ya están ejerciendo como padres educadores en la libertad financiera.